
Mirando el horizonte, los tonos naranjas y púrpuras del ocaso, de pronto me recordaron el porqué de mi presencia en ese lugar. La brisa jugueteaba con mi pelo y gotas minúsculas de mar llegaban a mis mejillas. Era momento de iniciar con lo que años atrás se me había encomendado.
1 Comments:
Lore vos còmo siempre con esos aires bonitos de profundidad.
Me debes un "cuadrito" de esos de tu inpiraciòn para tenerlo presente luego en Colombia.
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